El Hobbit (parte III): Gollum compra preferentes a Mordor


gollum desahuciado

Con Bilbo huido, a Gollum sólo le quedaba asegurar el poco dinero que le quedaba antes de que la investigación de la Hacienda pública de las Montañas Nubladas descubriese todo el dinero negro que tenía debajo de la cama. Así que, sin pensárselo dos veces, tomó la senda de Mordor para comprar preferentes. El día anterior le había llegado un folleto publicitario y era una oportunidad única para blanquear su dinero a un cinco por ciento de interés.

Bilbo ya había vendido el anillo y se había encontrado con el grupo, que tras una breve explicación envuelta en risas y un “es que nos das mucho asco” habían firmado la paz. El grupo quiso negociar con el dragón para que saldase las deudas en treinta y sesenta días, pero el animal se negó y los componentes del grupo le robaron los zapatos, un incunable de ‘El diario de Bridget Jones‘ y el teléfono móvil con tarjeta sim y todo. Acto seguido, el dragón, que tenía problemas con su Súper-yo y de pequeño había tenido fuertes restricciones parentales, se percató de que era un animal de cuarenta toneladas y echaba fuego por la boca, así que partió para intentar recuperar al menos los zapatos.

Gollum ya tenía su dinero en las preferentes. La riqueza de toda una vida de doble personalidad esquizofrénica agresiva que no paraba de personificar cualidades humanas en un anillo ya estaba invertida. Además, con un interés del cinco por ciento no tendría que salir jamás en ninguna otra historia fantástica y podría retirarse en un lugar húmedo, sucio y lleno de pescado casi putrefacto. El sueño de todo trabajador.

Smaug no paraba de perseguirlos a todos y el grupo, siendo consciente de ello, llevó a cabo la operación ‘escudos humanos’: dio una patada a Bilbo y lo colocó en el camino del animal, pero el hobbit fue muy habilidoso y consiguió esconderse. El dragón no paraba de buscar al hobbit pero a los pocos minutos apareció la policía con una orden de arresto contra Smaug por los cargos de prevaricación, alzamientos de bienes y escribir “Ola k ase” en todos sus perfiles de redes sociales. El dragón se vio arrinconado y no encontró otra salida más noble que la del suicidio. Todo el mundo sabe lo que le puede ocurrir a un dragón determinista en prisión.

Gollum abandonó Mordor con su riqueza invertida, tomando el camino del pantano tenebroso hasta las Montañas Nubladas, pero por el camino un grupo de trasgos le informaron que el valor de las preferentes había caído en un noventa por ciento y había perdido el dinero para la jubilación plateada. Gollum se arrancó los pelos hasta solo tener un puñado junto a las orejas, mientras no paraba de gritar “¡Mi tesoro, mi tesoro!”. Juró encontrar el anillo para venderlo y volver a invertir. Con Smaug derrotado, el grupo no dudó en entrar en el castillo para quedarse con todas sus posesiones. Todos llenaron sus bolsillos y salieron con rapidez del lugar. Pero en la puerta del castillo estaban Mijaíl Baryshnikov y Muhammad Ali, que con esa pegada y ese juego de piernas no tuvieron ningún problema en arrebatarles todas las ganancias. Bilbo consiguió despistarlos y escapó con el dinero para recuperar el anillo empeñado. Al darse cuenta de que su nombre significaba “Bilbao” en euskera se mudó a Vizcaya para conocer sus raíces…

votar

Anuncios

Un pensamiento en “El Hobbit (parte III): Gollum compra preferentes a Mordor

  1. Pingback: Bitacoras.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s